UNA ALEGRÍA DE ESPÍRITU


@fotolaponia


Es curioso el modo en que en ciertas traducciones las palabras toman un sentido más abarcativo que en nuestro propio idioma. Por citar un ejemplo, podríamos señalar el caso del término be que en inglés denota tanto ser como estar; y en particular su conjugación being -que en cuanto aspecto progresivo- entendemos como “estar siendo”.


Estar siendo son las palabras que Alejo Arcuschin utilizó en nuestra conversación sobre lo que acontece en El Local. Una suerte de pensamiento situado -en los términos de la definición de Rodolfo Kusch- que relaciona el hecho de ser con el estar en un suelo, un espacio territorial real, imaginario y simbólico.


Para esta instalación colectiva que Carolina Fernández, Roberto Fernández, Rodrigo Noya y Arcuschin comparten en este espacio hay un título sugerente: Tic Tac Tic Tac. Por definición, se trata de una palabra cuya forma fónica imita el sonido de aquello que designa. ¿Pero qué es lo que designa?


En búsqueda de saciar esa necesidad de sumar palabras a las expresiones artísticas, podríamos reunir algunas que describen las individualidades en la producción de esta instalación: reflejo, deshecho, perceptible, fragilidad, incertidumbre. Al mismo tiempo, todas ellas aplican sus significantes a lo colectivo. Vale decir que donde la materialidad de la obra se muestra diferente -papel de algodón, plástico recuperado, pantallas, cables- se construye el sentido coral de la instalación.


En Teoría estética, Theodore W. Adorno, afirma que lo que surge bajo el concepto de instalación no son tanto obras, sino modelos de su posibilidad. Desde esta perspectiva, Tic Tac Tic Tac nos revela los procesos de trabajo que emergieron casi destinados a ocupar este espacio. Procesos que articulados por búsquedas personales reflejan una pasión compartida y propician el rol activo del observador.


Para hacer uso de ese rol, les sugiero explorar visualmente las formas, los contornos, los colores, las luces y las sombras. Caminar y detenerse en los rincones que les ofrezcan distintas perspectivas. Perderse en la experiencia de la observación. Cerrar los ojos por unos minutos y abrirlos como si recién hubiesen llegado a La Paternal. Llévense consigo las sensaciones que en las yemas de los dedos produjeron las imágenes en movimiento para poder evocarlas en otro momento y en otro lugar.


Sabemos que vivimos tiempos complejos donde la percepción del ser y del estar ha quedado sujeta a un no lugar virtual que impone sus propias leyes. Antes corríamos de un espacio a otro. Ahora sentados en una misma silla y a la distancia de un click, nuestra imagen viaja de un lugar a otro.


Por ello, estar siendo -aquí y ahora- es un privilegio que para nosotros se renueva con cada una de sus presencias. En gratitud a ellas, les deseamos que el Tic Tac Tic Tac de esta experiencia los acompañe en las reflexiones futuras, contribuyendo a estar y a construir -con otros y para otros- el espacio común.


Cecilia Medina