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OTRO MÁGICO OTOÑO EN NY: EL METROPOLITAN, LOS CLAUSTROS Y UNA ÓPERA BAJO LAS ESTRELLAS

September 8, 2016

Thomas Campbell, Director del Metropolitan Museum describe este otoño en NY como mágico. Anuncia para el 26 de este mes la exhibición Jerusalen 1000-1400: Todo el mundo bajo el cielo. En ella, promete reflejar la fascinante complejidad de esta cuidad por donde pasaron tantas culturas, creencias y lenguajes y el rol que le tocó cumplir en este período medieval. Ambiciona ser la primera exhibición donde encontrar la estética de todas las culturas que la habitaron.

 

¿Pero será este tema tan convocante como ManusxMachina La moda en la era tecnológica?

El tema de las exhibiciones temporarias es crucial para asegurar la visita del público. Y el Museo lo sabe muy bien.


Elegir un tema vinculado a la moda, la creación de indumentaria, el trabajo artesanal y el de las máquinas, no es casual. Lo más convocante que ha tenido en los últimos años el MET fueron exhibiciones vinculadas a la moda.


Antes de ManusxMachina, fue China a través del espejo. Ambas exhibiciones coincidieron con la Gala del MET. Su mentora Anna Wintour luce su capacidad de gestión y obtiene los recursos necesarios para superar el despliegue técnico y comunicacional en cada ocasión.


Quizás a los más conservadores no les parezca adecuado las modificaciones que sufre el museo y su colección permanente en estos eventos, pero es cierto que con ellos se financian nuevas compras y reformas edilicias.


A los aún más estrictos, les preocupa que este aire renovador en la convocatoria dañe la imagen museográfica de la Institución.


Sin embargo, hay que reconocer que museografía y museología funcionan impecablemente en ManusxMachina. Con la ayuda de la tecnología de Apple, el montaje deslumbra en precisión y originalidad. Quizás sea el espacio dedicado a la técnica del plisado la que más curiosidad despierta. Hay registros desde el antiguo Egipto 3000 aC sobre su existencia, siendo 1760 el año en que Martin Petit optimizó la técnica a través de la utilización de papel para plegar la tela y así lograr el plisado. Issey Miyake por su parte, ha convertido esta técnica en obras de arte: creó una línea experimental en 1993 donde el plisado era la base de la construcción de piezas de vestir casi escultóricas.

 

Ubicado en el nordeste del Parque Fort Tryon, Los Claustros, constituyen un hermano medieval del MET. La vista del Hudson River contextualiza la arquitectura, los jardines y el arte de la Europa Medieval.


Entre sus más de dos mil objetos, elementos arquitectónicos y obras de arte, hay piezas de una sutileza imposible de concebir en los siglos que fueron realizadas. Imágenes religiosas, joyas, criptas, baúles, arcos, puertas, vitrales y hasta textiles en magnífico estado dan prueba de un período histórico signado por el poder que la Iglesia Católica consolidó.

Un lugar muy particular le corresponde al hermano más nuevo, el MET BREUER: un museo que le habla directo al público.


El edificio creado por Marcel Breuer fue renovado en estructura e iluminación. Sus galerías fueron puestas en valor y la sala de lectura fue restaurada para que los visitantes puedan leer y relajarse.


Su programación obliga al público a generar sus propias opiniones sobre la colección y el lugar del arte en el Siglo XX. Aquí la intención es conmover, despertar en el visitante preguntas más que respuestas.


En la exhibición Unfinished distintos departamentos del MET plantearon las preguntas ¿Cuándo una obra está terminada y quién lo decide? ¿Qué sucede cuando un artista muere durante la creación de su obra?


Obras de El Greco, Klimt, Turner, Freud, Twombly forman parte de esta pregunta que interpela al visitante, dejado en sus manos la decisión final.

 

El Lincoln Center es el MET de la Opera. Pese a no guardar relación institucional con el Museo, acompaña este fin de verano y comienzo de otoño con la proyección en forma gratuita de las operas realizadas en la temporada anterior. Un gran cartel ubicado al lado de la pantalla, invita al público a comprar las entradas para las nuevas funciones.


Residentes, turistas y desprevenidos que pasan por la zona, se sorprenden ante la gran cantidad de gente sentada en sillas especialmente ubicadas en la explanada. En pocos minutos, ya son varios los que buscan un lugar entre los canteros y columnas.


Al igual que los protagonistas de Turandot, la gente está expectante del aria donde Giacomo Puccini le brinda la oportunidad al protagonista de expresar todos sus sentimientos: angustia, optimismo, agonía, esperanza. Mientras su princesa mira las estrellas desde su fría habitación, él ansía ver la primera luz del día: sabe que al alba vencerá.

 

Esa magia de otoño que vaticinó el Director del MET, llega a través de este aria a todos los que quieran recibirla, a los que visitan los museos, a los que se permitan emocionarse ante una obra y a todos aquellos que encuentran en la ciudad que nunca duerme una excusa para vivir el arte.

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