LO QUE PUEDE UN PAISAJE

Releyendo mis notas tomadas durante las reuniones que hemos mantenido con Leandro Zanetti en estos seis meses de aislamiento social, encontré estas frases e ideas que reflejan acabadamente su visión sobre el paisaje; que es lo mismo que decir el corazón de su obra.

“Soy muy crítico y reniego de la tecnología. Las redes te permiten tener una posición muy cómoda al hablar de los problemas de afuera sin ocuparte de lo local.

Si nosotros fuéramos más lento, la naturaleza mejoraría. Cuando el humano se retira, la naturaleza retorna.

Siento que es un momento de hacer, más que de decir”

La crítica que su obra realiza sobre el paisaje es poética, profunda e ineludible. Es cierto que cuando el humano se retira, la naturaleza retorna. Y en el caso de la obra de Zanetti pasa algo más profundo aún: el cuestionamiento sobre la identidad de ese paisaje. Cuando señala que las vacas vinieron de Europa y que los alambres ocuparon el campo solo para separarnos, nos impone la urgencia de establecer lo que es propio a nuestra identidad y lo que por glamoroso y europeo, terminó transformándose en el paisaje.

En este momento, muchos están volviendo a sus lugares de origen. Porque si hay algo que la pandemia ha demostrado es que vivir en la ciudad no es nada ventajoso. Y quizás también por ello, es importante abrazar el paisaje. El paisaje que hemos dejado de mirar, por darlo por sentado en nuestra cotidianidad. El paisaje que vamos redescubriendo porque la vida se nos impuso más lenta y compleja.

En este contexto surge la necesidad de responder una pregunta: ¿Qué nos pasa al encontrar una obra de arte en el espacio público al cual la pandemia ha puesto en tensión?

Zanetti instaló su obra en un muro y espero por las respuestas en silencio y con atención.

Afortunadamente, las reacciones fueron maravillosas. Podrían no serlo. Podría haber sucedido que nadie advirtiera el paisaje y eso no representaría un juicio de valor sobre la obra, sino un síntoma de la situación social. Pero no sucedió.

Lo que aconteció fue que la gente de Pinto se conectó con una imagen que le trajo el recuerdo del bosque que allí estaba cuando la ciudad era otra. La imagen de una obra que habían visto en un museo. El recuerdo de un paseo en el parque local. Un paisaje que te lleva a estar libre.

Todas y cada una de estas impresiones confirman que la necesidad de volver a la naturaleza, es un deseo compartido por el artista y por muchos otros.

La imagen quedará en el muro del cruce de las calles Iacini y Gowland mientras que la naturaleza lo permita. Mientras tanto, otras imágenes de otros paisajes tomarán otros muros, por lo que será importante el estar atento al recorrido que Zanetti ha emprendido con su Proyecto Pasaje.

Cecilia Medina

Leandro Zanetti

https://zanettileandro.tumblr.com/